El mes pasado compartimos noticias sobre el emocionante mundo de la realidad virtual (VR) y sus numerosos beneficios para la salud de las personas mayores. Pero ¿ha pensado en cómo puede mejorar su bienestar?
Por supuesto, hay muchas maneras de usar la realidad virtual para sentirse mejor. Ya sea que simplemente se divierta, juegue con un propósito o aprenda sobre un tema nuevo, esta tecnología puede ofrecer importantes beneficios para la salud. Veamos cómo puede ayudar a su mente, cuerpo y espíritu.
N.º 1. Mente
La realidad virtual puede ser tan beneficiosa para la mente como para el cuerpo. Al usarla regularmente, su cerebro establece conexiones importantes y se ejercita de manera significativa.
Las personas mayores que utilizan la realidad virtual con regularidad presentan menos signos de demencia y experimentan mejoras en la función cognitiva relacionada con el alzhéimer. También informan una mejor memoria. Pero los beneficios van más allá del funcionamiento cerebral: la realidad virtual también mejora la salud emocional.
Un estudio sobre su uso en comunidades residenciales para personas mayores mostró que quienes interactuaban en realidad virtual estaban más relajados y consideraban que la tecnología mejoraba su bienestar.
N.º 2. Cuerpo
La realidad virtual ha abierto un mundo nuevo para el ejercicio. Con esta tecnología puede caminar por el Gran Cañón, correr con los toros en Pamplona, hacer yoga en una playa de Fiyi o simplemente seguir a un instructor en un gimnasio virtual.
Esa es su belleza. Puede elegir entrenar en un entorno parecido a un gimnasio, pero no está obligado a hacerlo. La realidad virtual le ofrece opciones: usted elige su experiencia física. Esto es importante porque, para muchas personas, el aburrimiento del gimnasio dificulta mantener una rutina.
Las personas mayores que siguen un programa de ejercicios en realidad virtual tienen mejor equilibrio, postura y habilidades motoras. Y si practica ejercicios cardiovasculares o de fuerza, probablemente también notará mejoras en su resistencia y tono muscular.
N.º 3. Espíritu
La soledad y el aislamiento pueden afectar a cualquiera, incluso a una persona mayor que vive en una comunidad residencial que le encanta. Pero al ponerse un visor de realidad virtual puede ir a cualquier lugar, en cualquier momento, ¡y hacer cualquier cosa! No lo limitan ni el tiempo ni el espacio. Así puede visitar el barrio de su infancia tal como era cuando creció, conocer una ciudad nueva donde ahora tiene familiares o amigos, o volver a su lugar de vacaciones favorito. Puede hacer lo que imagine.
Y no tiene que hacer ninguna de estas actividades solo. Las comunidades residenciales que usan realidad virtual como herramienta terapéutica compran varios visores. ¡Eso significa que sus amigos pueden acompañarlo en sus aventuras!
Cuídese
Aunque usar realidad virtual no es peligroso en sí mismo, debe tener en cuenta problemas de salud que podrían afectar su experiencia. La tecnología inmersiva puede resultar abrumadora para algunas personas, y quienes tienen afecciones conocidas, como epilepsia o problemas cardíacos, deben consultar al médico antes de usarla.
Si tiende a sentir náuseas o mareo por movimiento, elija una experiencia lenta en la que permanezca sentado. Si tiene problemas de equilibrio o movilidad, algunas experiencias que requieren desplazarse podrían no ser adecuadas.
Cualquiera sea la forma en que use la realidad virtual, recuerde que esta tecnología depende de cómo la aproveche. Si se anima a empezar y la utiliza para ejercitar el cuerpo y la mente, obtendrá resultados positivos. Los estudios muestran que las personas mayores que consideran que la realidad virtual es divertida, útil y fácil de usar disfrutan mucho más de ella en general.
Así que anímese, póngase el visor y descubra cómo la realidad virtual puede beneficiar su cuerpo, mente y espíritu.
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