Los cuidadores familiares enfrentan desafíos particulares: no solo son responsables de la salud y el bienestar de su ser querido, sino que también deben manejar el impacto emocional que implica ayudar a su cónyuge, hermano o hijo a sobrellevar una enfermedad o afección crónica. No es fácil asumir la responsabilidad de ser el cuidador principal, ya sea que el papel aumente gradualmente o surja a raíz de un cambio repentino en el estado de salud de su ser querido.
Sin importar la causa o las circunstancias, los cuidadores familiares merecen respeto y los recursos necesarios para sobrellevar la situación. Estas cuatro pautas pueden ayudar.
- Reconozca su papel como cuidador
Muchos cuidadores familiares no se dan el crédito que merecen. No llaman a su papel por lo que es —el de cuidador—, sino que simplemente dicen que hacen lo que cualquier pareja, hijo o hermano haría por su familiar.
Esta manera de pensar resta valor a su dedicación y sacrificio personal. Aunque reciban un pago por su tiempo, quizá minimicen sus propias contribuciones, ya sea en privado o frente a otras personas.
Es importante que los cuidadores familiares se reconozcan como tales por el bien de su salud mental y emocional, pero también por varios motivos médicos y legales. Como personas que tienen derecho a recibir información legal relacionada con los expedientes médicos de su ser querido y están presentes constantemente en la vida diaria del paciente, tienen mucho que aportar para ayudar al equipo médico a elaborar un plan de atención integral.
- No descuide su propio cuidado
Además de reconocer su propio papel, los cuidadores familiares deben entender que no pueden dedicarse a esta función las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Necesitan tiempo para descansar y recargar energías. A largo plazo, esto les convierte en mejores cuidadores.
Aunque asumir el papel de cuidador no afecta a todas las personas de la misma manera, la Asociación Estadounidense de Psicología informa que los cuidadores familiares corren un mayor riesgo de desarrollar depresión y otros problemas de salud física. Es fundamental que el cuidador principal se enfoque en llevar una alimentación saludable, dormir lo suficiente, mantener una rutina de ejercicio y atender sus propias enfermedades si llega a enfermarse.
- Únase a un grupo de apoyo
Es difícil lidiar con los efectos emocionales de ver a un ser querido atravesar un período médico difícil, y vivir ese dolor y sentir frustración a diario aumenta el estrés.
Hay muchos grupos de apoyo útiles para cuidadores familiares, donde pueden hacer preguntas, compartir sus ideas y encontrar consuelo en la amistad de otras personas en situaciones similares. Aunque no resuelva todos los problemas, crear una red de apoyo para el cuidador es fundamental para la calidad de la atención que podrá brindar a su ser querido.
- Investigue opciones de seguro útiles
Todos los cuidadores familiares que actualmente brindan atención casi las 24 horas deberían revisar la cobertura de seguro de su ser querido y averiguar si pueden recibir una compensación por su trabajo o si la póliza pagará ayuda externa. Las pólizas suplementarias de cuidados a largo plazo ofrecen muchas opciones, desde enfermería en el hogar hasta visitas diarias a un centro residencial.
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Fuente: http://www.apa.org/pi/about/publications/caregivers/faq/health-effects.aspx
