Cada persona puede tener una idea distinta de cómo sería la jubilación relajada ideal, pero casi todos están de acuerdo en algo: no quieren perder la memoria. Los adultos que han visto a sus padres luchar contra la demencia conocen la frustración y el dolor que acompañan a esta condición. Aunque nadie puede controlar sus genes ni ciertos factores ambientales, todas las personas pueden cambiar su estilo de vida para intentar prevenir la pérdida de memoria relacionada con la edad. Las decisiones saludables de cada día no solo pueden frenar los cambios cerebrales degenerativos que aparecen con la edad, sino también ayudar a mejorar la memoria y aumentar la calidad de vida.
1. Diversifique sus intereses
Ya no se cree que los crucigramas sean la solución mágica para prevenir la pérdida de memoria. En realidad, solo activan una parte del cerebro. Para estimular el flujo sanguíneo a todos los lóbulos cerebrales, dedíquese a aprender sobre distintas áreas. Los ejercicios mentales tienen muchas formas. Programe clases para aprender a tocar un instrumento musical. Únase a un club de jardinería. Tome una clase de historia en una universidad comunitaria local. La estimulación constante de aprender habilidades nuevas crea conexiones neuronales y puede mantener el cerebro en crecimiento, en vez de encogerse desde la edad adulta hasta la jubilación.
2. Cuide su hipocampo
El hipocampo desempeña un papel clave en la retención de recuerdos a largo plazo y la formación de recuerdos nuevos. Esta parte de la anatomía del cerebro también es muy sensible al estrés. El estrés crónico y los altos niveles de cortisol que lo acompañan pueden dañar físicamente la capacidad del hipocampo para acceder a los recuerdos y evocarlos. En un cuerpo que envejece, es más importante que nunca poner en práctica técnicas eficaces para controlar el estrés. Asegúrese de dormir lo suficiente cada noche para que su cuerpo se recupere y hable con un consejero sobre las inquietudes emocionales que podrían perjudicar su salud.
3. Mueva el cuerpo
Combinar ejercicios aeróbicos y de entrenamiento de fuerza puede controlar la presión arterial alta y activar el flujo de sangre y oxígeno por todo el cuerpo, incluido el cerebro. Un estudio siguió durante un año a 120 adultos mayores. Un grupo empezó un programa básico de ejercicio aeróbico con actividad física tres veces por semana. Al cabo del año, las resonancias magnéticas de los cerebros de los participantes mostraron que el volumen cerebral de los adultos activos había aumentado, mientras que el de los grupos de control se había reducido un 1.5 por ciento. El ejercicio quizá sea la medida más eficaz que una persona puede tomar para conservar la función cerebral durante los últimos años de vida.
4. Revise su dieta
¿Cuántos antioxidantes consume cada día? Añada frutas y verduras coloridas, frutos secos, frijoles y granos integrales, todos ricos en vitaminas E y C. Sustituya las grasas saturadas por pescado. Los ácidos grasos omega-3 y el DHA que contiene el pescado son esenciales para el funcionamiento neuronal adecuado. Deje de fumar y limite el consumo de alcohol.
Saber cómo protegerse contra la pérdida de memoria y mejorarla es fundamental para disfrutar de una jubilación saludable. Si necesita hablar más con un profesional médico sobre inquietudes de salud relacionadas con la pérdida de memoria y el funcionamiento cerebral, consulte al equipo de My Senior Health Plan y elija un plan de seguro diseñado para atender integralmente todas sus necesidades físicas y emocionales durante la próxima etapa de su vida.
Fuente: http://www.npr.org/sections/health-shots/2013/04/15/176920391/how-exercise-and-other-activities-beat-back-dementia
