La presión arterial alta, conocida como hipertensión, es una afección peligrosa que afecta a 76,4 millones de estadounidenses; sin embargo, solo alrededor de la mitad hace algo para controlarla. En las personas mayores puede favorecer muchos otros problemas de salud. Según la Asociación Americana del Corazón, hasta el 20 % de quienes tienen hipertensión quizá ni siquiera sepan que la padecen. Si no se trata, sus consecuencias para la salud general pueden ser graves.
La presión arterial alta es aún más frecuente entre las personas mayores: afecta a más de la mitad de quienes tienen más de 60 años. Sin embargo, no tiene por qué ser inevitable con la edad; hay formas de mantenerla dentro de los límites normales, entre ellas una buena nutrición para personas mayores y la actividad física.
Formas de combatir la presión arterial alta en personas mayores
Tener presión arterial alta aumenta el riesgo de ataque cardíaco, accidente cerebrovascular e insuficiencia renal y cardíaca. Aunque la enfermedad no presenta síntomas, medirse la presión una vez cada uno o dos años puede ayudarle a saber si corre riesgo de sufrir problemas graves de salud. Si su familia tiene antecedentes de enfermedades cardíacas o presión alta, conviene hacerse controles con más frecuencia.
Mantenerse activo
La actividad física regular es esencial para la salud general y también puede influir mucho en la presión arterial. La inactividad es especialmente peligrosa para quienes ya tienen presión alta. Hacer ejercicio aeróbico durante 30 minutos cinco veces por semana y entrenamiento de fuerza dos veces por semana puede reducir la presión arterial y el riesgo de obesidad y enfermedades cardíacas. Entre las actividades excelentes para la condición física de las personas mayores están caminar, nadar, andar en bicicleta y trabajar en el jardín.
Consumo de sal
El exceso de sal puede perjudicar la salud porque, según la Asociación Americana del Corazón, en algunas personas causa retención de líquidos y obliga al corazón a esforzarse más. Evitar la sal de mesa puede ayudar a reducir el consumo diario, pero la mayor parte del sodio que consumen los estadounidenses proviene de alimentos procesados y envasados. Elegir alimentos integrales y sin procesar reduce considerablemente la sal de la dieta.
Alimentación saludable
Una dieta basada en más frutas y verduras puede tener efectos muy positivos en la presión arterial y en el riesgo de otras enfermedades. Los granos integrales, los productos lácteos bajos en grasa o sin grasa, las carnes magras y los pescados grasos aportan nutrientes beneficiosos que pueden mejorar tanto el bienestar físico como la salud mental de las personas mayores.
Cafeína y alcohol
Muchas personas mayores no saben que beber demasiado alcohol puede elevar la presión arterial. La Asociación Americana del Corazón recomienda no más de una bebida al día para las mujeres y dos para los hombres. La cafeína afecta a cada persona de manera diferente según su metabolismo. Si alguien la metaboliza rápidamente, quizá no afecte su presión, pero en quienes la metabolizan más despacio puede aumentarla. Reducir el consumo de cafeína a cantidades moderadas puede ayudar a mantener la presión dentro de los límites normales.
Cambie la posición al sentarse
Los estudios muestran que cruzar las piernas a la altura de las rodillas aumenta la presión arterial, mientras que cruzarlas a la altura de los tobillos no la afecta. Para evitar que suba al estar sentado, mantenga los pies en el suelo o cruce los tobillos.
No fume
Todos saben que fumar perjudica la salud, pero también puede tener consecuencias graves para el corazón. No se ha demostrado que fumar cause presión arterial alta, pero se sabe que cada cigarrillo la eleva temporalmente. Para reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y mantener una presión normal, evite el humo del tabaco.
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